


rante estos días del 11 de Abril en Venezuela la pode-
mos transformar en una lección y un aprendizaje para
asumir el futuro con optimismo. Se trata de entender
venezolana
sías, ni de un “golpe” de suerte, dependen de la inque-
brantable voluntad de cumplir con las responsabilida-
des individuales y colectivas para construir un país
mejor. Simplemente, a trabajar en esa dirección.
la Fiscalía, la Contraloría, el Defensor del Pueblo, incluso
el Tribunal Supremo; el proceso de descentralización ad-
los institutos autónomos, las gobernaciones y alcaldías
deben ser reforzadas y tomadas en cuenta en la toma de
decisiones estatales; una nueva orientación en las rela-
ciones internacionales, esa política de hostilidad, entre
otros, con los Estados Unidos y con el gobierno colombia-
no hay que cambiarla; el gobierno está en el deber reco-
nocer la pluralidad y respetar a sus adversarios políticos,
tiene que admitir y negociar espacios de convivencia ins-
titucional y política, entre ellos tiene que reconocer a la
Confederación de Trabajadores de Venezuela CTV, el Pre-
ción social y política en su lenguaje; hay que establecer
responsabilidades en la masacre a los manifestantes del
11 de Abril y sus autores tienen que ir a la cárcel; y final-
mente los militares alzados tienen que ser amnistiados,
como lo fue Chávez en su oportunidad, y sacar a la Insti-
tución Militar de la diatriba política cotidiana y regresarla
a sus inherentes funciones profesionales.
Venezuela en:
crisis-venezuela.html
reconocer su cuota de responsabilidad en estos lamenta-
bles hechos y pensar también sobre qué ha hecho o deja-
niveles de intolerancia e irracionalidad; la salida de Chá-
vez de cualquier manera y al costo que sea es inaceptable.
ticamente imposible entrar en un real y verdadero proceso
de reconciliación nacional. Aprender la lección es com-
prender que el control, reducción, minimización y solu-
ción de los problemas en que estamos metido en Vene-
zuela requiere del concurso y participación de todos, de
una sociedad en la que cada individuo y cada organiza-
des. Si estas acciones, o parte importante de ellas, no se
hacen, muy lamentable y dolorosamente para todos los
venezolanos, más pronto que tarde se producirá nueva-
mente un brutal “choque de trenes”, en este país.