SEGURIDAD INTERNACIONAL Y PERCEPCIONES DE AMENAZA

Dra. Isabel Jaramillo E.
Junio 2003


"Diplomacy must be divested of the crusading spirit"
Hans J. Morgenthau
(1)

Estados Unidos y Septiembre 11, 2001

Así como el ataque a Pearl Harbor dividió el ´tiempo´ estadounidense en un antes y después
(2), el atentado al WTC/Pentágono permite a la administración de G.W.Bush delinear un nuevo paisaje internacional(3) y avanzar en la conformación de un Estados Unidos incipiente, que será esencialmente diferente al que hemos conocido hasta ahora.

Las transformaciones se han acelerado después de Septiembre 11, 2001 con el consecuente incremento del poder hegemónico estadounidense. Desde el punto de vista interno, la respuesta al terrorismo
(4) - y el consenso en torno a la misma- implica una reformulación del sistema que se traducirá en medidas draconianas, reducción de libertades civiles, la autorización para el ejercicio de un gran control de los ciudadanos, la detención de sospechosos y el recurso de la utilización de la fuerza aniquiladora. De hecho, la administración estadounidense implementa un estado de seguridad nacional en torno al eje de la guerra al terrorismo, que pasará a ser elemento aglutinador en este nuevo ciclo de hegemonía estadounidense, tal como lo fue la contención (containment) del comunismo durante mas de la mitad del siglo XX.

La combinación del enfoque geopolítico y geoeconómico y un marcado unilateralismo caracterizan la política exterior de la Administración de G.W.Bush
(5). Dicha perspectiva está íntimamente relacionado con el acceso a recursos naturales(6) y tiene como centro geográfico evidente el Asia Central, en este momento(7). En el terreno militar y tecnológico, en el plano mas general, la administración se planteaba la substitución eventual de la "destrucción mutua asegurada" que primó durante la guerra fría, por " la propuesta del Sistema Nacional de Defensa Anticoheteril" (NMD) (8), como medio disuasivo para las potencias nucleares(9). La idea es que "si se logra combinar la idea de los misiles defensivos y la reducción de fuerzas nucleares ofensivas, será posible construir una nueva relación estratégica con los rusos que reconozca que la política de la guerra fría, que generaba situaciones de conflicto, ha dejado de existir"(10). Por otra parte, se asume que el gran peligro que representa Rusia para los Estados Unidos no es su fuerza, sino precisamente su debilidad; en el caso de China, "se trata de afrontar su ascenso como una gran nación que está transformándose tanto a escala interna como a escala internacional" y en esta perspectiva un conflicto con Taiwan sería un elemento desestabilizador. (11) Los retos a la seguridad nacional de los Estados Unidos se ubican en el plano mas general de la contención de China, el enfrentamiento al terrorismo, la proliferación y la posibilidad de que la "nueva teoría del dominó del siglo XXI sea nuclear", y la exclusión de grandes sectores de la población global como resultado de la pobreza, el hambre y las enfermedades(12), particularizándose regiones, países y temas especificos.

La percepción de que los "conflictos el futuro no estarán ya confinados a la región de origen"
(13) está presente en la multifacéticas proyecciones de la política exterior estadounidense. Desde esta perspectiva, la priorización de la región de Asia Central se relaciona con una perspectiva más amplia orientada al reordenamiento del área Asia-Pacífico(14) y sus relaciones con los Estados Unidos y también, en el mas largo plazo, con el reordenamiento y conformación de espacios geográficos a partir de los intereses estadounidenses, desde la lógica de "conformar el mundo" (shaping the world).

Desde la perspectiva geopolítica y estratégica estadounidense subyacen los intereses de las corporaciones petroleras y del llamado complejo militar industrial, que se reformula adecuándose a la globalización y a las nuevas necesidades tecnológicas. El eje de la ruta que pasa por Irak, el Medio Oriente, que atraviesa Irán, y se acerca al Cáucaso
(15), es básicamente el petróleo, en una combinación de intereses económicos y políticos y de redistribución de áreas de influencia, en un entorno caracterizado por lazos con el mundo islámico, sin ignorar el papel de Rusia en este contexto.

El retorno al tema de la seguridad como núcleo funcional de la hegemonía estadounidense se acentuará en la política exterior a partir de septiembre 11, 2001.
(16) Al mismo tiempo, la lógica de la seguridad nacional reafirma el papel dominante del Estado, creándose las bases para la reformulación del Estado fuerte con poder militar, económico y político. Resurge así, en el centro del poder hegemónico, una tendencia al neoautoritarismo(17) que podría tener proyecciones expansivas.


Agenda de Seguridad Internacional

La agenda de seguridad internacional -y los retos que esta implica - incluye temas como la pobreza, el desarrollo sustentable, el medio ambiente y los retos relacionados con el abastecimiento de agua y el cambio climático, los desastres naturales, el acceso a energía, el HIV/SIDA y otras enfermedades infecciosas, y la seguridad alimentaria. No menos importantes son la seguridad y el desarme nuclear, la no-proliferación de armamento avanzado, el terrorismo, los derechos humanos en su sentido más amplio, el narcotráfico, las migraciones, el tráfico de armas, y el crimen organizado transnacional. Todos los temas mencionados requieren de la cooperación en el espectro más amplio, y el enfoque de los mismos variará de acuerdo con la perspectiva e intereses de cada uno de los componentes de la comunidad internacional.

La recuperación de la efectividad de los organismos multilaterales y el esfuerzo mancomunado, como respuesta a los innumerables retos a la seguridad internacional derivados de los temas de la agenda se ve, sin embargo, prácticamente mediatizado por el unilateralismo estadounidense. La resultante es una disgregación de iniciativas constructivas, ruptura de alianzas, y priorización de temas que pueden -incluso- ser irrelevantes para la mayoría del mundo subdesarrollado, en un contexto caracterizado por el desequilibrio y la inestabilidad. En este sentido, cabe señalar que "los atentados terroristas al WTC/Pentágono marcan un punto de inflexión en el sistema internacional y resulta en una recomposición de las alianzas en el ámbito global, donde lo que primará serán los intereses particulares y específicos de cada uno y la construcción de un entramado de múltiples alianzas y coaliciones ad hoc".
(18) Consecuentemente, y unido a los efectos de la globalización en los términos en que se está dando, el orden de las prioridades en el marco global no será aquel que favorecería la cooperación y la recuperación del multilateralismo - que podría asumir las características de un multilateralismo cooperativo(19) - no excluyente, cuestión especialmente relevante para el mundo en desarrollo.

Desde los Estados Unidos se percibe que los retos son de orden regional y global. En el plano externo, la región de Asia Central- donde el control de la economía informal tradicional que se había reestructurado de acuerdo con las nuevas condiciones de la globalización
(20) y del mercado informal alterno resultante de la recomposición regional juega un papel(21) - puede transformarse en un laboratorio de meta-control social global. Tiene la ventaja de estar lejos de los Estados Unidos(22) y de presentar grandes dificultades, cuestión que puede generar un amplio marco de experiencias aplicables a lo largo del siglo XXI para el control social en cualquier región del mundo.

El ataque a Afganistán - como respuesta a Septiembre 11, 2001 e inicio de la guerra contra el terrorismo- cumple con los parámetros establecidos por la lógica preventiva, impulsa la coalición ad-hoc creada a los efectos que al mismo tiempo cumple con fomentar la división del trabajo en el marco de las alianzas - temporales u otras - que surjan en el entorno global y regional. Sin embargo, la llamada reconstrucción de Afganistán - como parte del "paquete" preventivo- no logra despegar y los problemas endémicos que afectan al país siguen estando presentes, e incluso algunos se han agudizado
(23).

El sentar el precedente del uso de la fuerza en la lógica de la guerra preventiva, tiende a crear las condiciones que brindan, no solo a Washington, una libertad sin paralelos para el uso de la fuerza fuera de sus fronteras, sino que también involucra al resto del mundo en una espiral potencialmente belicista.

Las estrategias preventivas son de antigua data. En el caso de la Administración de W. Clinton, la primera experiencia de la última década del siglo XX-- en la lógica de la prevención, en este caso orientada a evitar la ola migratoria hacia EEUU-fue Haití.

La política exterior de G.W. Bush se sustenta en la doctrina de la acción militar preventiva contra los regímenes que percibe como "amenazantes", cuestión que de hecho desemboca en una propuesta de clara "interferencia en los asuntos internos de otros estados para proteger los intereses estadounidenses".
(24)

En la nueva Estrategia de Seguridad Nacional
(25), los Estados Unidos, por primera vez, se reserva la opción (derecho) de hacer una guerra preventiva y abre la posibilidad para el uso -por parte de los Estados Unidos- de las armas nucleares en contra de estados que no poseen dichas armas. De esta manera, la Administración se aleja de la disuasión, que fue la política militar aplicada durante la guerra fría, en el marco de la "destrucción mutua asegurada", que se estimo como suficiente para evitar una conflagración nuclear. Desde el punto de vista de la Administración de G.W. Bush, el cambio de estrategia se debe al incremento de las posibilidades del uso de armas de destrucción masiva por parte de terroristas y/o estados considerados terroristas, que no pueden ser fácilmente disuadidos e implica que Estados Unidos debe contar con "todas las posibilidades y capacidades operativas para contrarrestar la amenaza y el uso de armas de destrucción masiva". La Administración GW Bush ha -paulatinamente- suprimido la barrera de separación entre las armas convencionales y nucleares. (26)

En otro nivel y en el marco de la guerra "asimétrica" y el posible salto hacia la "otra fase de la guerra"- en el caso de Afganistán - resurge también el tema de los intereses, distinguiendo aquellos que son transitorios de los que son permanentes y - más importante aún- los riesgos de la inestabilidad e ingobernabilidad.
(27) La guerra "asimétrica" incrementa la violencia entre ocupantes y ocupados y al mismo tiempo aumenta, aunque de manera oscilante, la presión internacional en trono a la negociación y a favor de la paz. Ante la perspectiva de una guerra prolongada y la ambigüedad de los términos de lo que puede ser una victoria en este caso(28), surgen propuestas para la creación de una fuerza de mantenimiento de la paz en la que los aliados europeos son percibidos como los actores fundamentales. Todo indica que la guerra contra el terrorismo no termina en Afganistán, sino que se hace extensiva al resto del mundo.

En la articulación entre guerra contra el terrorismo y acción preventiva, se inscriben candidatos potenciales de la lógica expansiva de posibles represalias, entre ellos Irán, Libia, Corea del Norte, Cuba, Sudan y Siria que han sido oficialmente designados como "estados que auspician el terrorismo" y otros potenciales como Somalia y Yemen, entre otros. Algunos son incluidos en la lista de países que "auspician el terrorismo" y otros, entre los que componen el llamado "eje del mal" (donde todavía están Irán y Corea del Norte, una vez que Irak fuera "eliminado").

Un segundo nivel de propuesta es la que se refiere al llamado "cambio de régimen".
(29) La amenaza más grande proviene de los Estados que no comparten los valores (estadounidenses) de la democracia(30). Cambiar esos regímenes y hacer progresar los valores democráticos constituye la mejor medio de "reforzar la seguridad (de los Estados Unidos) y la paz". (31) Este argumento, entre otros delineados ad-hoc en muchos casos, estará en la base de la proyección de la política hacia Irak, diseñada -en parte- por Paul Wolfowitz, Subsecretario de Defensa. (32) Impulsar la modernización y el cambio - "cambio de régimen" en regiones y/o países - consideradas atrasadas y amenazantes por medio de la guerra y de la tecno-barbarie, no contribuye precisamente a lograr adeptos para las formulas impulsadas por la administración estadounidense, sino más bien incrementar los niveles de violencia existentes. La comunidad internacional y países específicos, incluyendo los Estados Unidos - conocían - desde la primera guerra del Golfo, las armas que estaban en poder de Irak. Proceder militarmente con argumentos y evidencias difícilmente comprobables solo contribuirá a incrementar desestabilizar al Medio Oriente y degradará la lucha contra el terrorismo. (33)

No están ausentes iniciativas destinadas a la ´construcción de casos´, en la lógica de fundamentar iniciativas bélicas en la lógica preventiva. Los precedentes históricos en cuanto a pretextos para desatar una guerra son varios, entre ellos la explosión del USS Maine en La Habana en el s.XIX y el incidente del Golfo de Tonkin en 1964, que fue utilizado por el presidente Lyndon Johnson para una escalada en la guerra de Vietnam, y la magnificación de la capacidad de la URSS para un primer golpe.
(34) En el caso de Irak, estamos frente a la continuación de un proceso de escalada iniciado por George H.W. Bush en 1991, la cual incluye actualmente los argumentos siguientes: (a) la amenaza de armas destrucción masiva(35), de manera de crear una crisis con el proceso de Inspección de Armas desarrollado por Naciones Unidas(36) ( b) argumento en torno al supuesto vínculo con al Quaida. Ambas cuestiones no han podido ser comprobadas a pesar de los ingentes esfuerzos de la administración. En este sentido, es relevante mencionar el debate actual, que ha llegado al Congreso de los Estados Unidos y al Parlamento Británico, en torno a la argumentada existencia de armas de destrucción masiva y la posible manipulación de la información suministrada por parte de las agencias de inteligencia a la administración de GW Bush(37). Los efectos de este debate afecta seriamente la credibilidad de la administración(38) en cuanto los argumentos utilizados para la guerra y ocupación de Irak. Los costos - no solo para los Estados Unidos - que podrían derivarse de la situación creada son difícilmente calculables en este momento, pero es indudable que los habrá, tanto para la potencia hegemónica, como para Gran Bretaña.

Irán - que es parte subyacente del razonamiento de la administración GW Bush para la guerra en Irak y aparece como el próximo candidato para un ataque estadounidense de algún tipo - como potencia "integrista islámica", que se percibía ya como potencial "villano", adolece de ser la primera potencia del Golfo y se "sospecha" que alimenta "ambiciones nucleares, cuestión que la hace amenazadora.
(39) Un segundo aspecto, esencial, es su ubicación geográfica, los intereses petroleros y su relación con Rusia. Si el argumento a partir del cual se desplegará una guerra preventiva es la posesión y/o posible posesión y/o posible capacidad de construcción de armas de destrucción masiva, la lista de potenciales candidatos se amplio considerablemente: Además de Irán, están India, Pakistán, Corea del Norte y China, por mencionar solo algunos posibles blancos. Un análisis más profundo en lo que a la capacidad nuclear se refiere, podría indicarnos que nos encontramos frente a un Estados Unidos que aspira a ser el hegemón por excelencia(40), y administrar el escalón nuclear(41) cuestión que haría casi irrelevante el balance de fuerzas en el orden convencional.

En un nivel alternativo, tenemos el segundo argumento para la guerra preventiva: el "cambio de régimen". En este plano, la lista de potenciales candidatos es larga, hay muchos que no califican dentro del rango de regímenes aceptables para Washington, y no solo están ubicados en el Medio Oriente o en Asia Central. Cabe considerar que muchos de ellos ni siquiera están en la lista de países considerados terroristas, ni poseen armas de destrucción masiva, ni tienen los medios ni las intenciones de crearlas, a menos que - entre los aspectos no-considerados por la Administración G.W. Bush - estén las posibles consecuencias de su doctrina de intervención militar. En este sentido, la agudización de la percepción de amenaza sobre innumerables estados se incrementa con consecuencias que podrían ser impredecibles, como reacción defensiva.
(42)

En esta lógica, la pregunta es quien será el próximo país que será invadido y ocupado para implantar un orden postbélico que solo contribuirá a incrementar las contradicciones locales y regionales y en un plano internacional aumentará la fragilidad de un sistema fuertemente golpeado por el unilateralismo estadounidense. En este plano, no sería ocioso considerar, por razones diferentes, los casos de Colombia y Cuba.

Los posibles costos, efectos, y la dialéctica misma de la ocupación de Irak - en la lógica de una nueva era de protectorados iniciada a partir del conflicto en los Balcanes durante la Administración de W. Clinton - pueden ser innumerables. Las percepciones erradas de las características sociopolíticas y culturales del pueblo iraquí, y por extensión del mundo árabe, una victoria decretada y definida formalmente, y la persistencia de una resistencia a todas luces inesperada para los ocupantes, sitúan a los Estados Unidos en el camino de la contrainsurgencia, donde las ´estrategias de salida´ son reducidas y generalmente se ubican en el plano negociador. La reconstrucción en un entorno extremadamente complejo y caracterizado por la tensión y la violencia, no es exactamente el mas propicio, sobre todo considerando que se trata de una política - tanto el nation building como el peacekeeping- que es solo asumida a regañadientes por la Administración de G.W.Bush, que privilegia soluciones a partir de aliados, algunos no del todo convencidos pero necesarios, para la redistribución del trabajo, o a través de la subcontratación (ousourcing) en una amplia gama de niveles.
(43)

La nueva dinámica de seguridad nacional estadounidense, el unipolarismo y la reformulación del multipolarismo en sus propios términos, el desgaste de la diplomacia tradicional y la aplicación diplomacia de fuerza por la parte estadounidense, las alianzas, la hegemonía, la conducta imperial y la ilegitimidad de iniciativas bélicas
(44) desarrolladas al margen de los criterios jurídicos internacionales, entre otros los consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, y la amplia oposición internacional a la guerra que traslucía el rechazo a la hegemonía y exhibición de poderío de los Estados Unidos, son temas que no desaparecerán fácilmente del marco del debate internacional ni dentro de los propios Estados Unidos. En el plano mas general, el impacto de los temas mencionados, se refleja en el estudio de la opinión internacional realizado por el Pew Research Center, donde se evidencia que "la guerra ha ampliado la brecha entre los estadounidenses y los europeo-occidentales, ha encendido aun más al mundo Musulmán, ha debilitado el apoyo a la guerra al terrorismo y ha debilitado significativamente el apoyo público global a los pilares de la era post-II Guerra Mundial-las Naciones Unidas y la OTAN".(45)

En el marco de la nueva arquitectura global que se perfila, el debate transcurre entre la institucionalización de la unipolaridad y la preservación de la primacía estadounidense
(46) impulsada por los sectores neo-conservadores de la Administración de GW Bush interesados en impulsar los márgenes logrados a partir de la guerra de Irak en la perspectiva de concretar la Pax Americana de este siglo y la necesidad de promover un multilateralismo cooperativo, no excluyente y constructivo. En este sentido, la construcción de nuevas instituciones internacionales, o la reformulación de las existentes, debería transcurrir a partir de una lógica que genere estabilidad y gobernabilidad y considere equilibradamente los legítimos intereses de cada uno de forma de crear un ambiente de confianza que propicie la seguridad global.


Reflexiones Puntuales



(1) Hans J. Morgenthau,and Kenneth W. Thompson, Politics Among Nations: The Struggle for Power and Peace, 6th Edition, Oxford University Press, New York, 1985.
(2) Ver: Ashton Carter, John Deutch ad Philip Zelikow, "Catastrophic Terrorism- tackling the New Danger", en Foreign Affairs Vol. 77, No. 6, Nov/Dic, 1998.
(3) Para algunas perspectivas, ver: "Geopolítica", Time, 28 de noviembre 2001. También: "Geopolitical Agenda Turned on Its Head", Enero 3, 2002, en: http://www.Stratfor.com
(4) "La Administración Bush tiene una oportunidad única para crear estructuras efectivas domesticas e internacionales para tratar no solo con el terrorismo sino con las otras amenazas a la seguridad nacional e internacional en el siglo XXI". En una lógica multilateral, el autor sugiere que Estados Unidos debe llamar al Consejo de Seguridad de ONU. Ver: Morton H. Halperin, Dodging Security, American Prospect, Septiembre 20, 2001, en: http://www.prospect.org
(5) Ver: "The Bush Doctrine", Economist, Diciembre 18, 2000; desde otro enfoque: Charles Krauthammer, "The Bush Doctrine", Time, March 5, 2001, pg. 42.
(6) Para una perspectiva en este sentido: The Geopolitics of Energy into the 21st. Century, A Report of the CSIS Strategic Energy Initiative, Project Cochairs: Sam Nunn y James R. Schlesinger, CSIS Panel Report (Vol.1,2 y 3), CSIS, November 2000.
(7) Para dos perspectivas diferentes, ver: Adrian W. Burke, A US Regional Strategy for the Caspian Sea Basin, Naval War College, Newport, R.I. Mayo 17, 1999 y Michael T. Klare, US Aid to Colombia´s Military: The Oil Connection, NACLA Vol XXXIV, No. 4, January/February 2001, pg. 20-24.
(8) Sobre este tema, ver: William Schneider, "Weapons Proliferation and Missile Defense: The Strategic Case", en Present Dangers, Crisis and Opportunity in American Foreign and Defense Policy, Robert Kagan and William Kristol, Editors, Encounter Books, San Francisco California, 2000, pg. 267-285. También: Hearing of the House Armed Services Committee. Subject: US National Security, 2118 Rayburn House Office Building, March 21, 2001, Federal News Service y G Jean Michel Valantin, "Repenser la dissuasion: du "nucléaire" au 'space power'" Le Débat Stratégique, No. 55, Mars 2001, pg. 5.
(9) Para una perspectiva sobre el déficit estratégico de los Estados Unidos: S. Bédar, "L´asymétrie, de l´intifada a NMD", Le débat stratégique No. 53, Novembre 2000, pg. 5.
(10) "El Peligro de Rusia no es su Fuerza, sino su Debilidad", Condoleeza Rice, El País, España, 17-12-00, pg. 4 y también Fareed Zakaria, "New Dangers Amid the Ruins", Newsweek, Marzo 5, 2001, pg. 29.
(11) Condoleeza Rice, op cit.
(12) Ver: Current and Projected National Security Threats to the United States, Vice Admiral Lowell E. Jacoby, USN, Director Defense Intelligence Agency, Statement for the Record, Senate Select Committee on Intelligence, 11 February 2003. También: DCI´s Worldwide Threat Briefing, The Worldwide Threat in 2003: Evolving Dangers in a Complex World, 10 February 2003.
(13) Ver: M. E. O`Hanlon, "Rethinking Two War Strategies", Joint Forces Quarterly, Spring 2000.
(14) La atención estadounidense se centra básicamente en Rusia, Chechenia (debido a oleoducto para llevar a occidente recursos del Mar Caspio y que pasará por Georgia, y Azerbaijan, hacia Turquía), el Medio Oriente, los Balcanes, China, el Este de Asia, India y Pakistán, Indonesia, Africa, dada su desconexión con casi todo el resto del mundo de alguna manera (en lo que se refiere a desarrollo). Ver: Prepared Testimony George J. Tenet, Director CIA, Before Armed Services Committee. Subject: The Worlwide Threat in 2000. February 3, 2000.
(15) En el marco del conflicto por petróleo, una nueva zona de producción se hace especialmente preciada, de ahí que la CIA haya presentado el informe67t5 mas optimista sobre las reservas de la zona del mar Caspio, que los expertos evalúan como completamente falto de realismo. Ver: Radvanyi, "Pulseada ruso-estadounidense", Le Monde Diplomatique, No. 3, Edición Chile, Noviembre 2000, pg. 18-19.
(16) Isabel Jaramillo Edwards, "Estados Unidos y la Conformación de un Nuevo Entorno Global", Cuadernos de Nuestra América Vol XV, No. 29, enero-junio 2002, pg. 29-48.
(17) Ver editorial con respecto a la vulneración de las libertades individuales, uno de los pilares del sistema política estadounidense, hasta ahora: "National Security Trumps Individual Rights", The Miami Herald, Junio 19, 2003, pg B06.
(18) Ver: Isabel Jaramillo Edwards, "Los Atentados Terroristas al WTC y el Pentágono: Punto de Inflexión en las Relaciones Interamericanas", Fuerzas Armadas y Sociedad, Año 16, No. 3 y 4, julio-diciembre 2001, Flacso-Chile, pg. 14-29.
(19) Sobre el multilateralismo cooperativo, que asume "miradas comunes y convergencia", ver; Francisco Rojas Aravena, "Respuestas Latinoamericanas al Terrorismo Global", en Terrorismo de Alcance Global: Impacto y Mecanismos de Prevención en América Latina y el Caribe, Francisco Rojas Aravena, Editor, Flacso Chile, enero 2003, pg. 9-39.
(20) Ver como referente: Fareed Zakaria, "How to Save the Arab World", Newsweek, Diciembre 24, 2001 pg. 23-28.
(21) La desarticulación de la economía soviética y la posterior descomposición de la economía rusa y su incapacidad para controlar el sector informal en su entorno (las mafias rusas, tadjikas, chechenas, etc.), se hizo extensiva.
(22) Colombia está demasiado cerca geográficamente, aunque no exenta de ser un "laboratorio" en el plano regional.
(23) Ver: Paul Krugman, "Dereliction of Duty", The New York Times, Junio 17, 2003, pg A27, [Florida Edition]
(24) David S. Cloud and Greg Jaffe, "Conflict Over Iraq", The Wall Street Journal, - September 3, 2002, pg. 1., y desde otro punto de vista: D. Robert Worley, Waging Ancient War: The Limits on Preemptive Force, Strategic Studies Institute (SSI), US Army War College, Febrero 2003.
(25) The National Security Strategy of the United States, The White House, September 2002, también: Directiva de Seguridad Nacional No. 17, Mayo 2002.
(26) William M. Arkin, "The Nuclear Option in Iraq: The US has lowered the bar for using the ultimate weapon", Los Angeles Times, Enero, 26, 2003. Ver: Servicio Informativo del Centro de Investigación para la Paz (CIP-FUHEM), donde el director de CIP, Mariano Aguirre, ha trabajado sistemáticamente el tema de la guerra en Irak y el Medio Oriente. Ver sus textos y otros relacionados, en: http://www.fuhem.es
(27) Ver, en el caso de Afganistán: Milton Bearden, "Afganistan, Graveyard of Empires", Foreign Affairs, Vol.80, No.6, November/December 2001, pg. 17-30.
(28) Kenneth Allard, "The War´s next phase", MSNBC, 18 de febrero de 2002.
(29) El texto que citamos, originado en el sector neoconservador, funcionó como propuesta de política exterior de la administración de G.W. Bush, de ahí su vigencia. Ver: Present Dangers, Crisis and Opportunity in American Foreign and Defense Policy, Robert Kagan y William Kristol, Encounter Books, San Francisco, California, 2000, pg. 17- 22.
(30) Es importante subrayar que difícilmente el régimen Irakí contaba con simpatías en la comunidad internacional.
(31) Le Monde del 16 de Abril de 2003, publica un artículo que analiza la filosofía política de 'The President's Men', escrita por Alain Frachon y Daniel Vernet. Por su parte, André Noel analiza en La Presse del 26 de Abril 2003, la influencia de la derecha cristiana en el Ejecutivo del gobierno estadounidense.
(32) Ver: "Deputy Secretary Wolfowitz Interview with Sam Tannenhaus", Vanity Fair, May 9 and 10, 2003, DoD News
(33) Entre los escépticos, los que se ponían y los que alertaban en contra de la guerra estaban el ex-asesor de seguridad nacional Brent Scowcoft, Henry Kissinger y Lawrence Eagleburger, entre otros. Ver: "Cheney fires back at Iraq critics", Vice President Cheney Addresses Veterans of Foreign Wars convention in Nashville, NBC News and News Services, 26 de agosto, 2002. http://www.msnbc.com
(34) Ver sobre este tema, biografía de Richard Helms: J. Persico, "A Look over myshoulder´: Secrets of the Spymaster", The New York Times Book Review, Mayo 4, 2003, pg. 9.
(35) Jim Miklaszewski, "Assessing Iraq's nuclear progress", NBC News, Washington, Aug. 27, 2002.
(36) "Blix Says U.N. Weapons Inspections 'Produced Little' Prior to War", (Chief weapons inspector submits final report to the Security Council), (650) en The Washington File, 4 Junio 2003, http://usinfo.state.gov
(37) Ver: Philip Gourevitch, "Might and Right, Questions about missing weapons", The New Yorker, Edición de Junio 16 al 23, 2003, pg. 69-70, que abarca gran parte de la problemática relacionada con los pretextos utilizados para la guerra en Irak; también Walter Pincus, "Tenet Defends Iraq Intelligence", The Washington Post, Mayo 31, 2002.
(38) En el caso de Cuba y en cuanto a las presiones ejercidas sobre los especialistas de inteligencia, ver: James Risen and Douglas Jehl, "Expert Said to Tell Legislators He Was Pressed to Distort Some Evidence", The New York Times, Junio 25, 2003. También: Cuba's Pursuit of Biological Weapons: Fact or Fiction?, Hearing of the Western Hemisphere, Peace Corps, and Narcotics Affairs Subcommittee of the Senate Foreign relations Committee of the Foreign Relations Committee Chaired by: Senator Chistopher J. Dodd (D-CT) Witnesses: Carl Ford, Jr, Assistant Secretary for Intelligence and Researh, United States Department of State Location: 419 Dirksen Senate Office Building, Washington, D.C. Time: 10:00 A.M., EDT Date: Wednesday, June 5, 2002.
(39) Ver: Alain Joxe, "Humanismo e Imperios", Cuatro Semanas y Le Monde Diplomatique, España, 1 de Febrero 1993. Para un enfoque desde la Administración GW Bush: Text: "Bolton Says Iran Is Developing a Clandestine Nuclear Program", en John R. Bolton, Testimony of Under Secretary for Arms Control and International Security, U.S. Department of State, Committee on International Relations U.S. House of Representatives, Washington, D.C., June 4, 2003, http//usinfo.state.gov
(40) Cabe recordar que al finalizar la II Guerra Mundial, Estados Unidos era la economía mas poderosa y tenía el monopolio del arma nuclear.
(41) De otra manera, sería difícil explicar la tolerancia estadounidense con respecto a Israel en el tema nuclear.
(42) William Leo Grande and Kenneth E. Sharpe, "Small Nation´s Last Defense", Los Angeles Times, Febrero 9, 2003.
(43) David, Shearer, "Outsorcing War", Foreign Policy, No, 112, Fall 1998, pg. 68-81. Desde otra perspectiva: Dan Baum, "Nation Builders for Hire", The New York Times, Junio 22, 2003.
(44) Transcript: Powell Convinced Iraq's Weapons of Mass Destruction Will Be Found, U.S. Department of State, Secretary Colin L. Powell, Interview on BBC's Iraq Documentary, Washington, DC, April 23, 2003, también: Byliner: "Iraqi Chemical, Biological Weapons Will be Found, Perle Says" (Richard Perle op-ed article in USA Today, May 2, 2003) (520) http//usinfo.state.gov. Desde el punto de vista del debate sobre qué se manipuló y quién lo manipuló: James Risen and Douglas Jehl, "Expert Said to Tell Legislators He Was Pressed to Distort Some Evidence", The New York Times, Junio 25, 2003.
(45) Ver: Views of a Changing World, June, 2003, The Pew Research Center For The People & The Press, Washington, D.C., http://www.people-press.org
(46) Ver: Thomas Conally, What Next? Preserving American Primacy, Institutionalizing Unipolarity, American Enterprise Institute, Mayo 1, 2003.
(47) Para diferentes perspectivas sobre Viet Nam: M.T. Klare, La Guerra sin Fin, Noguer, Barcelona, 1974; R. E. Osgood, The Reappraisal of Limited War, Adelphi Papers No. 54, Londres, Febrero de 1974. En la década de los 80: H.G. Summers, On Strategy: A Critical Analysis of the Viet Nam War, Presidio Press, Novato, CA, 1982, Gen B. Palmer, The 25 Year War -America´s Military Role in Viet Nam, Unversity Press of Kentucky, 1984.
(48) Decía, en la época, el Gral. Weyand: "Como militares profesionales debemos hablar, debemos aconsejar a nuestros líderes políticos y alertar al público norteamericano de que no hay tal cosa como una 'pequeña y espléndida guerra'. No hay tal cosa como una guerra barata. El ejército debe dejar claro cuál es el precio del involucramiento antes de involucrarnos..." Citado por: H.G. Summers, On Strategy: A Critical Analysis of the Viet Nam War, Presidio Press, Novato, CA, 1982. Ver también: John J. Mearsheimer y Stephen M. Walt, "An Unnecessary War", Foreign Policy, January/February 2003, pg. 50-59.
(49) Michael Hirsh, "Hawks, Doves and Dubya", Newsweek, Sept. 2, 2002, http://www.msnbc.com
(50) Alain Gresh, "¡Irak Pagará!", Le Monde Diplomatique No. 3, Edición Chile, Noviembre 2000, pg. 12-14.
(51) Desde algunos enfoques, en ambos casos, la ubicación geográfica podría actuar como disuasivo; sin embargo, desde otros puntos de vista se sostiene exactamente lo contrario.
(52) Ver: Linda Robinson, "Next Stop, Colombia, President Bush´s war on terror could soon be fought on a new front-in America´s backyard", US News & World Report, Febrero 15, 2003.
(53) Isabel Jaramillo Edwards, Estados Unidos y Colombia: El Ejercicio de la Guerra Asimétrica, 30 de Mayo 2003, en fase de publicación.


Fuente:
Artículo publicado en Revista Seguridad y Defensa, Nº 2, La Habana, Agosto 2003