PARTICIPACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL
EN LOS PROCESOS DE CUMBRES DE LA AMÉRICAS.
Andrea Sanhueza
Tres son los planteamientos que voy a desarrollar durante mi exposición:
1. En los tiempos que vivimos la globalización se ha vuelto parte de nuestra cotidaneidad. Existe
cada vez más conciencia que lo que sucede en el contexto internacional afecta directamente a
nuestro contexto nacional. En este marco de creciente globalización el multilateralismo ha surgido
como una de las principales maneras de abordar los temas transnacionales. Existe consenso entre
los países sobre la necesidad de dejar atrás las políticas unilaterales y dar a las relaciones
interamericanas un enfoque genuinamente multilateral y colectivo.
Además, la magnitud de los problemas que afligen a los países de nuestro hemisferio, exige la
colaboración, articulación y trabajo conjunto entre distintos sectores de nuestras sociedades. De
esta forma, representantes del Estado, el mercado, y la sociedad civil debemos trabajar en este
marco
Por lo tanto, los Gobiernos no son el único actor que debe intervenir en la política internacional.
Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) deben asumir un rol preponderante en los
procesos hemisféricos. En este sentido, para las OSC las Cumbres constituyen un mecanismo útil
para obtener un compromiso por parte de los Gobiernos en temas que son de interés para las
organizaciones y la ciudadanía.
2. En este marco, hay tres preguntas que plantearse, (I) ¿qué ha significado para el proceso de
Cumbres la participación de las OSC? (II) ¿qué ha significado para las OSC participar de las
Cumbres? y (III) ¿cuál ha sido el grado de implementación de los mandatos sobre sociedad civil a
nivel nacional y a nivel internacional?
Primera pregunta: ¿qué ha significado para el proceso de Cumbres la participación de las
OSC?
- El proceso de Cumbres es más conocido por la ciudadanía, en cuanto muchas OSC se
han planteado como uno de sus objetivos acercar estos procesos a la ciudadanía a través
de diversas actividades de difusión.
- El proceso de Cumbres ha aumentado sus grados de transparencia, credibilidad y
legitimidad, ya que las OSC demandan cada vez mayor claridad, rendición de cuentas y
representación de sus intereses.
- Las OSC se han transformado en una fuente de insumos y propuestas que nutren el
proceso de definición de la Agenda, de la Declaración de Principios y del Plan de Acción.
- El proceso de Cumbres ha ganado en gobernabilidad al contar con una contraparte con
trayectoria y experiencia, que demanda el cumplimiento de los mandatos e impulsa la
implementación de estos.
Segunda pregunta: ¿qué ha significado para las OSC participar de las Cumbres?
- abrirnos a un nuevo campo de acción
- abrirnos a un diálogo que cruza nuestras fronteras.
- ganar en conocimiento de otras organizaciones con intereses similares
- fortalecer redes de trabajo regional e internacional
- mejorar la capacidad de análisis e impacto.
- mejorar la capacidad de formulación de propuestas.
- mejorar la capacidad de difusión e incidencia de nuestras organizaciones.
Pregunta tres: ¿cuál ha sido el grado de implementación de los mandatos sobre sociedad civil a
nivel nacional y a nivel internacional?
A nivel nacional, el principal compromiso que han adquirido los gobiernos en relación a la sociedad
civil es desarrollar marcos jurídicos y reglamentarios que faciliten el desempeño de las OSC y, por
otro lado, permitir el acceso más eficaz a financiamiento.
Es así como en el Plan de Acción de Miami los gobiernos se comprometieron a revisar los marcos
normativos con miras a facilitar su funcionamiento y promover su capacidad de recibir fondos.
El Plan de Acción de Santiago centró nuevamente su atención en el establecimiento de estructuras
institucionales funcionales que permitieran la creación de organizaciones de la sociedad civil
capaces de participar en el debate público de manera eficaz.
El Plan de Acción de Québec volvió a plantear este punto, en cuanto se estableció que los
gobiernos buscarán instrumentos de financiamiento público y privado, destinados a fortalecer la
capacidad de las organizaciones de la sociedad civil, para hacer más visible el trabajo y el aporte
de las mismas y promover la responsabilidad social.
Sin embargo, los resultados preliminares de un estudio realizado en el año 2003 por el proyecto de
Participación Ciudadana para las Cumbres de las Américas, que consistió en medir la
implementación de los mandatos del Plan de Acción de Québec, señala, que si bien en muchos de
los países del hemisferio existen marcos jurídicos que regulan la formación de Organizaciones de
la Sociedad Civil (OSC’s) y que promueven el fortalecimiento de la sociedad civil en su conjunto, en
el caso concreto de Brasil, Chile y Uruguay, éstas son reducidas y no siempre facilita el trabajo de
las OSC’s, en cuanto, se establecen barreras burocráticas y no se distingue las OSC’s que
persiguen fines de interés público.
El mismo estudio señala que a nivel de la región del MERCOSUR, las OSC siguen teniendo
dificultades para contar con financiamiento y no existen suficientes y efectivos estímulos fiscales
para su funcionamiento. Además, son pocos los países (sólo Chile) que cuentan con una ley que
permita a las personas físicas o jurídicas realizar donaciones a OSC’s y deducirlas de sus
impuestos.
A nivel internacional, el principal compromiso que han adquirido los gobiernos en relación a la
sociedad civil es, como se establece en el Plan de Acción de Québec, el elaborar estrategias con el
fin de aumentar capacidad de la sociedad civil para incrementar su participación en el sistema
interamericano.
Los primeros pasos dirigidos a cumplir con este compromiso se dieron durante la etapa de
preparación de esta Cumbre. En febrero de 2000 la Comisión de Gestión de Cumbres
Interamericanas de la OEA, encargada del seguimiento de las actividades de las Cumbres, abrió
por primera vez sus puertas a delegados de la Sociedad Civil. Fue en el marco de la III Cumbre de
las Américas, donde por primera vez en la historia de este proceso, las organizaciones y redes
sociales contaron con espacios que permitieron su participación formal. El gobierno anfitrión
organizó una serie de actividades en las cuales intervinieron representantes de diversas
organizaciones del hemisferio.
En este marco fue que la OEA creo la Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas
y la Comisión de Participación de la Sociedad Civil en las Actividades de la OEA, las que hoy se
unieron para formar la Comisión de Gestión de Cumbres Interamericanas y Participación de la
Sociedad Civil en las Actividades de la OEA. Esta tiene como objetivo establecer procedimientos
que mantengan la interacción entre las OSC y los órganos políticos de la OEA de manera clara,
moderna y transparente
Para la Cumbre Extraordinaria de Nuevo León la sociedad civil tuvo nuevamente la posibilidad de
participar en actividades preparativas para la Cumbre. Es así como OSC asistieron a una de las
reuniones del Grupo Revisor de Implementación de Cumbres (GRIC) donde se dieron a conocer
las propuestas de la sociedad civil para la Cumbre.
Además, un grupo de OSC [1], entre las que se encontraba Participa, en conjunto con la Secretaría
de Cumbres de las América y el Gobierno de México, organizaron dos Foros Regionales, uno en
Ciudad de México y otro en Monterrey, este último los días previos a la Cumbre de Monterrey, en
los que se convocaron a más de 120 OSC de 21 países de las Américas, así como a
representantes de los gobiernos de México, EUA y Canadá, a representantes de organismos
internacionales como la OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, y a
representantes de los Pueblos Indios. El resultado de estos Foros fue un documento donde se
recogen las propuestas de la sociedad civil para impulsar el desarrollo de nuestras naciones,
realizando acciones concretas para el crecimiento económico con equidad, el desarrollo social y la
gobernabilidad democrática de nuestros países. Este documento fue presentado por
representantes de las OSC asistentes al Foro de Monterrey, en la Reunión de diálogo con Ministros
Plenipotenciarios, miembros del GRIC, la que se llevó a cabo el domingo 11 de enero de 2004 en
Monterrey
En la Declaración de Nuevo León los gobiernos establecen el compromiso a proponer que se
institucionalice instancias de participación formales para la sociedad civil en los procesos de
Cumbres de las Américas.
En específico, la Declaración dice que:
“Alentaremos la participación de la sociedad civil en el proceso de Cumbres de las Américas, para
lo cual nos proponemos institucionalizar los encuentros con la sociedad civil, el sector académico y
el privado”.
Por lo tanto, luego de luego de 10 años de iniciado el proceso de Cumbres, recién los gobiernos se
han comprometido a institucionalizar la participación de la sociedad civil en las Cumbre. Si bien el
tema de la participación de las OSC en el proceso de Cumbres ha estado presente desde el inicio
de éste, los avances no son los esperados. Estamos en un momento clave, es necesario que
presionemos para que los Gobiernos tomen medidas concretas que se reflejen en la práctica y que
trasciendan el discurso político en el que nos encontramos. No podemos hablar de distribución del
poder cuando no tenemos acceso a la toma de decisiones y lo que es peor, ni siquiera tenemos
acceso a toda la información.
3. En este sentido, lo que proponen las OSC en materia de Institucionalización de la Participación
de las OSC en los Procesos Regionales y de Cumbres, es lo siguiente:
A nivel internacional:
- Crear una Comisión Consultiva permanente conformada por OSC’s acreditadas ante la
OEA.
- Institucionalizar un espacio de diálogo entre Cancilleres y las OSC’s en la agenda oficial de
las Cumbres.
- Implementar la recientemente aprobada Estrategia para Incrementar y Fortalecer la
Participación de las Organizaciones de la Sociedad Civil en las Actividades de la OEA,
institucionalizando un mecanismo permanente que asegure acceso a la información en
forma oportuna y pertinente, transparencia en los procesos de toma de decisiones y una
participación amplia y plural de la sociedad civil.
A nivel nacional:
- Que cada Cancillería realice reuniones periódicas con OSC’s con el objetivo de informar
sobre el estado de cumplimiento del Proceso de Cumbres y recoger ideas.
- Considerar la posibilidad de incorporar representantes de OSC’s en las delegaciones
oficiales al GRIC y Cumbres.
- Preparar un Informe Anual para ser ampliamente difundido sobre avances y desafíos en la
implementación de los compromisos adquiridos en las Cumbres.
El tema del acceso a la información adquiere gran relevancia en cuanto actualmente, las OSC no
tienen acceso a información oportuna, accesible y completa. A pesar de que las OSC deben recibir
los documentos y el calendario de actividades de la OEA, hay una gran carencia en información
real sobre las reuniones, resúmenes de encuentros y documentos de trabajo. A manera de ejemplo
quiero comentarles lo sucedido durante la Cumbre de Nuevo León. Participa, en conjunto con otras
organizaciones de la región coordinó un proceso de elaboración de propuesta a ser incluidas en la
Declaración de la Cumbre. Sin embargo, en el momento que se solicitó conocer cuales eran los
documentos que se estaban trabajando para la Cumbre de Nuevo León, se nos negó el acceso a
éstos ya que aún no se disponía de versiones definitivas sino sólo de los borradores. El no poder
acceder a estos documentos disminuye drásticamente las posibilidades reales de influencia de la
Sociedad Civil.
Además, se nos dio la posibilidad de contar con un espacio formal de participación durante la
realización de la Cumbre, sin embargo, esta información nos fue entregada horas antes de
realizarse esta actividad lo que trajo como consecuencia que la participación de OSC en este
espacio fue muy bajo.
Por lo tanto, sostengo que es indispensable que los Gobiernos establezcan definitivamente un
proceso real de participación de la sociedad civil en la Cumbres, diferente al que se ha realizado
hasta el momento, donde exista información, diálogo y capacidad real de influir en el proceso de
toma decisiones. La sociedad civil juega un papel fundamental en el desarrollo democrático de
nuestras naciones por lo que es necesario que los Gobiernos desconcentren la toma de decisiones
y reconozcan, no sólo en el discurso político, la importancia de nuestras organizaciones.
[1] Estas fueron la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), la Red Interamericana para la
Democracia(RID), Compañeros de las Américas(POA), Alianza Cívica, la Fundación Canadiense para las América (FOCAL)
y la Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción (ALOP). A la organización del segundo se sumo el
Instituto de Derecho y Políticas Ambientales de la Universidad de Tulane (TULANE)