INTERVENCIÓN DE FRANCISCO GUILLERMO FLORES PÉREZ, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR
58º Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas
Nueva York, 23 de Septiembre de 2003
El pueblo y el Gobierno de El Salvador recibieron el pasado 6 de enero del año en curso, el comunicado oficial del Secretario General, en el cual se nos informaba sobre la finalización de la función de verificación que ejerciera las Naciones Unidas sobre el Acuerdo de Paz. Acuerdo que diera terminación a trece años de Guerra en nuestro país.
Han pasado once años desde que el histórico Acuerdo de Paz finalizara un conflicto armado que por mas de una década destruyo nuestro país. Antes de la Guerra éramos un país pobre. El 60 % de nuestros compatriotas vivían bajo la línea de la pobreza.
Somos un país golpeado por la naturaleza. Todas las generaciones de salvadoreños han tenido que reconstruir sus vidas, pues a través de nuestra historia nunca han transcurrido 25 anos sin que suceda una catástrofe natural de enormes proporciones.
Somos un país sobre poblado. Más de seis millones de habitantes compartimos 21,000 Kms. cuadrados, convirtiéndonos así en el país más poblado del Continente Americano.
Totalmente dependientes de la agricultura, el comportamiento de los precios del café y del azúcar determinaban todas nuestras posibilidades de desarrollo. Hace poco mas de una década no teníamos posibilidades de honrar nuestros compromisos financieros. Nuestras deudas sobrepasaban todas nuestras capacidades de pago.
Pobres, pequeños, sobre poblados y endeudados, dependientes de la agricultura, golpeados por la naturaleza y sumidos en un profundo conflicto armado El Salvador hace apenas doce anos parecía no tener futuro. La violencia sumada a las crudas realidades del subdesarrollo parecían condenarnos a un ciclo vicioso sin esperanza.
Hoy somos un país diferente. Vemos el futuro con confianza pues hemos descubierto nuestras capacidades. En escasos doce anos hemos reducido la pobreza a la mitad, del 60 % de nuestra población en 1991 al 33 % hoy en día. Mas del 30 % de nuestra población vivía en la extrema pobreza, hoy solo la mitad de ellos, el 15 % vive esta angustiosa realidad.
Nuestro esfuerzo ha impactado directamente las condiciones de vida de nuestros compatriotas. Hace doce anos el 25 % de los salvadoreños no sabían leer o escribir. Hoy son únicamente el 13%. La tasa de mortalidad infantil se ha reducido de 45 por cada 1000 nacidos a 25 por cada 1,000 nacidos.
Hemos logrado esto al dedicarnos a las necesidades más apremiantes de nuestros compatriotas. En los últimos 4 anos cada día construimos un kilometro de carreteras para conectar a nuestros poblados mas aislados. Cada día construimos 3 escuelas para educar a nuestros niños más pobres. Cada día construimos 106 viviendas para familias de bajos ingresos, y cada cinco días construimos una nueva unidad de salud.
Después de ser completamente dependientes de la agricultura somos hoy el tercero, de 24 países latinoamericanos, en crecimiento de exportaciones. Logramos en la difícil década de los noventa crecer muy por encima de nuestra región para convertirnos en el segundo país de toda Latinoamérica en crecimiento económico.
A pesar de la inmensa carga que nos impuso la reconstrucción por los terremotos del 2001, reducimos año con año el déficit fiscal para Ilevarlo en el 2004 a menos del 1%. Esto nos ha permitido controlar la inflación de un 30% a un 2% este ano y evitar así el deterioro de los ingresos familiares.
Tenemos 0 riesgo de devaluación y tenemos hoy, después de sufrir tasas de interés del 30%, las tasas de interés bancarios mas bajas de nuestra región (6.8%). Llevamos ya once anos sin fluctuaciones cambiarias. Esto nos ha Ilevado a adquirir el apetecido grado de inversión que únicamente tienen Chile, México y El Salvador en Latinoamérica.
Las condiciones de vida de los salvadoreños han cambiado notablemente. La tasa de desempleo cayo del 13% al 6.8%: De solo 250,000 líneas telefónicas en 1992, hemos pasado a tener 1 millón 600 mil líneas. Es más barato hacer una llamada telefónica de El Salvador a la sede de Naciones Unidas, que de aquí, Naciones Unidas a El Salvador.
En un poco mas de una década el numero de vehículos se multiplico por cuatro. Logramos aumentar la cobertura de agua potable en el área urbana del 74% al 90%, y la electrificación rural en un 50%, en los últimos 4 años.
Logramos la Paz, ocupamos nuestras energías para el crecimiento económico, y nuestros recursos para los más pobres.
Me he permitido ampliar sobre la evolución de mi país en los últimos años, porque me parece que en El Salvador hemos descubierto no únicamente una forma efectiva de resolver conflictos violentos, sino una forma efectiva de combatir la pobreza.
Estas formas, que son lo que la comunidad internacional busca para enfrentar las complejidades de nuestro mundo contemporáneo, se sustentan sobre principios universalmente validos, y por lo tanto, entender el caso de El Salvador, es entender nuevas posibilidades para otras naciones.
Los dos retos más importantes para una nación son aprender a vivir y entender porque vivimos. Lo primero es absolutamente practico requiere del conocimiento sobre la mecánica del mundo contemporáneo, como funciona, cuales son las oportunidades de un país pobre en un mundo que evoluciona tan aceleradamente.
Lo segundo es absolutamente abstracto, pero tanto mas importante, por cuanto solo cuando tenemos claro cual es el significado de nuestra vida compartida, podemos desarrollar el sentido de propósito, que permita canalizar las energías de una colectividad en un objetivo nacional.
Es una paradoja rica en significado que nosotros, los salvadoreños, para descubrir nuestro compromiso con el futuro debimos ahondar en las tradiciones que nos dieran identidad en el pasado.
AI encontrarnos en el callejón sin salida de la Guerra, debimos repensar nuestro destino. A pesar de nuestro sufrimiento, teníamos todos los recursos para salir adelante: talentos, energía, experiencia, fe y voluntad. Teníamos prudencia para evitar futuros peligros y valentía para enfrentar los retos presentes.
El principio fundamental sobre el cual hemos construido nuestro país es que todo salvadoreño tiene acceso a la verdad. Desde cualquier punto de nuestro territorio puede elevar su voz y expresarse sin limitación alguna por su condición particular. Es sobre el criterio de nuestros compatriotas que hemos construido nuestro nuevo país.
Decidimos que para que esto fuese una realidad eran necesarios tres principios: La Libertad, La Justicia y el derecho sacrosanto a la Vida. La manifestación concreta de estos valores son la Democracia, La Libertad económica y el Estado de Derecho.
Esto que es cierto para El Salvador y los salvadoreños, es cierto para todos los habitantes del planeta. Todo ser humano tiene acceso a la verdad. En su capacidad de razonar se encuentra su potencial moral. Y es por esto que debe ser libre.
En un momento en que nos preguntamos cuál es la función de las Naciones Unidas debemos recordar que naci6 para garantizar estos derechos fundamentales. No es posible que este foro se paralice en debates cuando se trata de liberar a una nación de una tiranía.
Todos debemos actuar frente a la opresión. El terrorismo es una negación de todos los valores que compartimos.
Necesitamos un consenso sobre los valores que nos unen y una renovada voluntad de acción.
Podemos discutir interminablemente sobre Irak y las circunstancias actuales del pueblo Iraquí. Lo que no admite discusión es que este foro no esta a la altura de las exigencias de un mundo cada vez más complejo. Las Naciones Unidas debe ser repensada y reestructurada para poder enfrentar los objetivos para que fue creada.
Los Salvadoreños hablamos con la solidez que nos confiere el haber asumido plenamente nuestras responsabilidades con la comunidad internacional somos participes de la reconstrucci6n de Irak.
Nos expresamos con la legitimidad de haber sido, nosotros mismos, escenarios del ultimo conflicto de la guerra fría, y comprendemos como la intermediaci6n de la comunidad internacional puede favorecer la solución a un conflicto.
Quiero para finalizar, expresar nuestro pesar por el fallecimiento del representante de las Naciones Unidas en Bagdad.
Quiero asimismo reafirmar el derecho de todas las naciones a tener una voz en este foro. La ausencia de la República de China en las deliberaciones de este Foro es un rechazo a las legitimas aspiraciones de una nación que habla con voz propia en el concierto de las Naciones.
El Libertador de las Américas resumió en palabras mucho mas elocuentes que las mías los valores que deben animar este Foro,
PUEBLOS... NINGUNO PUEDE POSEER VUESTRA SOBERANÍA SINO VIOLENTA E ILEGÍTIMAMENTE. HUID DEL PAÍS DONDE UNO SOLO BUSQUE EJERCER TODOS LOS PODERES. ESE SERÁ UN PAÍS DE ESCLAVOS.
Muchas gracias.